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Biogás


 

La fermentación de sustancias naturales y orgánicas da lugar a un combustible que puede aprovecharse para la generación económica y ecológica de energía con las últimas tecnologías: Biogás. La mezcla de metano y dióxido de carbono, constituye una alternativa a los combustibles fósiles con plantas energéticas como fuente de energía renovable.

Esquema del proceso de creación del biogás. aguas residuales, digestor, biofertilizante 

El aprovechamiento de residuos orgánicos para generar biogás y energía alivia la carga medioambiental por partida doble. Los residuos orgánicos, como pueden ser las basuras, las aguas fecales o los excrementos que se generan, son vistos en general como un problema del que hay que desprenderse. Pero, ¿y si en lugar de ser un problema se convirtieran en una forma ecológica de obtener energía? Esta idea se lleva practicando desde hace años con el biogás. Se trata de una mezcla de gases que surge gracias a microorganismos anaerobios, es decir, sin presencia de oxígeno, que descomponen la materia orgánica. Las bacterias consumen el carbono y el nitrógeno y como resultado se produce una combinación de gases formado por un 70% de metano (CH4), 20% de anhídrido carbónico (CO2) y un poco de monóxido de carbono (CO) y anhídrido sulfuroso (SO2).

Planta de cogeneración con biogás

El biogás se puede generar tanto de forma natural ‐y en este sentido el gas natural no es más que un tipo de biogás surgido por el mismo proceso a partir de residuos orgánicos que quedaron enterrados‐ o de forma artificial, en dispositivos diseñados para eliminar la contaminación de origen orgánico y producir energía. En teoría, una tecnología adecuada puede aprovechar cualquier residuo orgánico para crear biogás.

La producción del biogás por descomposición anaeróbica es un modo considerado útil para tratar residuos biodegradables ya que produce un combustible de valor además de generar un efluente que puede aplicarse como acondicionador de suelo o abono.

 

El biogás se utiliza actualmente, en su mayor parte, de forma estacionaria en plantas de cogeneración, con una eficacia muy alta para la generación de electricidad y calor. La electricidad producida puede alimentarse en la red pública o utilizarse para el suministro de energía independiente de áreas comerciales e industriales o urbanizaciones rurales de red remota. El calor de escape puede utilizarse, con los grupos pospuestos, para la generación de electricidad adicional, pero también para calefacción, para secar o para el funcionamiento de máquinas frigoríficas. Si en el emplazamiento de la planta no hay ningún disipador térmico, la alimentación de biogás puede representar una opción muy atractiva en las redes de gas natural existentes. Con este desacoplamiento de la producción y el uso, se obtienen nuevas posibilidades para la producción eficiente de electricidad en cogeneración y también para el uso de biogás como biocombustible.

A la hora de montar los generadores de biogás tenemos dos alternativas:

  • Montar los generadores nuevos o
  • Reutilizar y adaptar generadores de diesel o de gas licuado de petróleo (GLP).


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